¿Más cerca de la eterna juventud?


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Síndrome de Werner

Nuestro cuerpo está formado por tejidos que están formados por células. Esas células , a medida que pasa el tiempo, se van dividiendo una y otra vez hasta que un día dejan de hacerlo, entran en senescencia y finalmente mueren. Es una senescencia replicativa, las células dejan de dividirse pero siguen siendo metabólicamente activas, aunque dejan de proliferar y terminan muriendo. El envejecimiento celular es el que hace que con la edad nos salgan arrugas, se nos atrofien algunos tejidos, se nos canse la vista,etc. No se puede afirmar que el envejecimiento sea fruto directo de la senescencia replicativa pero haciendo cultivos celulares se ha visto que las células de ratón, un animal que vive relativamente poco, se dividen de 11 a 15 veces mientras que las células de tortuga, famosas por su longevidad, se dividen más de 100 veces. Haciendo esto mismo con las células de pacientes con síndrome de Werner (envejecimiento prematuro) se ha visto que se dividen menos que las células en cultivo de personas sin este síndrome.

Otra causa del envejecimiento celular es el acortamiento de los telómeros. Los telomeros son unas regiones situadas en los extremos de los cromosomas, formadas por secuencias de ADN repetidas. Los telómeros evitan que los cromosomas se desintegren por sus extremos o se fusionen con otros cromosomas. La telomerasa es la enzima que crea y mantiene a los telómeros, se encarga de rellenar los extremos de los cromosomas con secuencias de ADN telomérico. Una célula antes de dividirse tiene que duplicar su ADN, hacer una copia para que tras la división, cada célula hija tenga el mismo material genético que la madre. De eso se encarga la enzima ADN polimerasa pero tiene el inconveniente de no ser capaz de sintetizar una copia completa haciendo que en cada división los extremos de los cromosomas, los telómeros, se acorten. La telomerasa soluciona este problema porque su función es rellenar los telómeros pero nuestras células no tienen apenas telomerasas, solo están presentes en células fetales, células germinales (espermatozoides u óvulos) y en células madre poco diferenciadas. Así pues el acortamiento de los telómeros es un reloj celular, una cuenta atrás en la que el final es la senescencia y muerte. También se conoce a este hecho como la “muerte celular programada“, de hecho, conociendo la longitud de nuestros telómeros podemos saber nuestra esperanza de vida.

¿Si conseguimos alargar nuestros telómeros seremos jóvenes siempre? Estudios recientes parecen sugerir que se puede invertir el proceso de senescencia incrementando artificialmente la cantidad de telomerasa en nuestras células. Cuando se hizo esto en células humanas en cultivo se vió que sus telómeros se alargaron y las células siguieron dividiéndose más allá de su punto de senescencia. Esto puede ser útil para tratar enfermedades propias de la edad, activando los genes de la telomerasa en tejidos atrofiados por ejemplo. A pesar de sus bondades, todavía debe investigarse su relación con el cáncer. La telomerasa por sí misma no produce cáncer, se limita a alargar la vida de las células. Si estas células son normales, se dividirán y funcionarán con normalidad, pero si no lo son el riesgo de sufrir un cáncer es considerable.

Nuestras células sufren mutaciones por nuestros hábitos, el ambiente, la herencia, etc, y a raíz de ello muchas células dejan de ser normales  y el cuerpo las controla como mejor puede para que no lleguen a convertirse en tumorales.  A veces alguna de esas células acumula muchas mutaciones en genes clave del control del crecimiento y división celular, haciendo que se dividan sin freno, sin senescencia, se vuelven inmortales, lo propio de un cáncer. Además un 90% de estas células tiene actividad telomerasa. En experimentos en los que se combinó la actividad telomerasa con la inactivación de un gen supresor de tumores (p16INK4a) se produjo la inmortalización de las células, se transformaron en un cáncer.  Por eso, alargar los telómeros de las células, sin distinguir buenas de malas es jugar a la ruleta rusa ya que aumenta el riesgo de desarrollar tumores. A pesar de ello, en EEUU ya se comercializan unas pastillas que activan a la telomerasa (las TA-65) con el fin de que quienes las toman no envejezcan.

Como contrapunto a lo anterior, se estudia el desarrollo de  medicamentos antitumorales con una actividad basada en la destrucción de las telomerasas del cáncer. Como las células  humanas normales no tienen actividad telomerasa estos medicamentos actuarían específicamente en las células del tumor sin ser tóxicas para el resto de células, como ocurre actualmente con la mayoría de medicamentos antitumorales. Esto parece funcionar en células tumorales en cultivo, con un agente anti-telomerasa mueren tras 25 divisiones. Todavía hay ciertos problemas alrededor de este tipo de medicamentos porque existen células no tumorales con cierta actividad telomerasa, como las células germinales. Por otro lado, hasta que entran en senescencia, esas células tumorales pueden seguir produciendo daño, no sufren una muerte inmediata.  Aún así parece prometedor.

En EEUU se investiga mucho en busca de la eterna juventud y además de comercializar las pastillas TA-65, también se proponen otras alternativas para no envejecer. Un estudio hecho en distintos animales reveló que la restricción calórica, comer poco, alarga la vida, aunque no me gustaría vivir más siendo una infeliz porque todo el rato tengo hambre.  También parece funcionar una dieta rica en antioxidantes, ya que luchan contra los radicales libres que dañan a nuestras células. Se venden pastillas de resveratrol, una sustancia presente en la uva roja, que parece tener muchas propiedades antienvejecmiento además de reducir el riesgo de cáncer, ser cardioprotectora, hipoglucemiante, mejorar el rendimiento físico… pero no hay evidencias científicas que lo demuestren en humanos y puede reducir la eficacia de determinados tratamientos de quimioterapia (paclitaxel) si se toma de forma combinada. La cantidad de resveratrol presente en la uva roja es muy excasa, por eso el CSIC patentó un extracto ultraconcentrado y con más componentes beneficiosos añadidos llamado Revidox que sí ha demostrado ser eficaz en humanos. También se han descubierto los llamados “genes longevos” que son genes que se ha visto que tienen las personas longevas (de más de 100 años) y que parecen garantizar a todo aquel que los tiene que va a vivir mucho. La idea es desarrollar medicamentos que imiten el efecto de la expresión de estos genes pero la realidad no es tan simple. Los hábitos influyen en nuestra salud y por tanto en nuestra esperanza de vida, aunque hay personas que suponen un reto para la naturaleza, por eso un grupo de científicos secuenció el genoma del rockero Ozzy Osbourne, famoso por sus excesos, para entender porqué sigue vivo. Parece una broma pero realmente se hizo.

Ozzy Osbourne

Últimas noticias: Terapia génica contra el envejecimiento desde el CNIO.

Acerca de Lhisteria

Bióloga y Bioquímica de formación, me gusta divulgar sobre biomedicina. Gracias por visitar mi blog.
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3 respuestas a ¿Más cerca de la eterna juventud?

  1. Tengo la impresión de que no importa que tipo de enfermedad (cáncer, diabetes, etc.) la verdadera causa es la expresión genetica, si un individuo tiene mutaciones geneticas que lo predisponen a padecer ciertas enfermedades el gen solo se expresara de forma patologica si hay un mal estilo de vida. De lo contrario el gen no se activara y la persona se mantendra sana.

    • Lhisteria dijo:

      A veces los cánceres tienen un origen familiar, aunque seas la persona más sana del mundo puedes sufrirlo porque has heredado las mutaciones que lo provocan de alguien, eso es tener mala suerte pero pasa, aunque ya hay análisis genéticos que calculan tu probabilidad de sufrirlo. Hay mutaciones que hacen que un gen no se exprese (quede silenciado), y eso también es peligroso y puede provocar cáncer si ese gen es importante para el control del ciclo celular. El cáncer puede tener un origen genético o un origen epigenético.

  2. Estoy de acuerdo en que hay mutaciones geneticas, pero el biologo Bruce Lipton, autor de ‘La biología de la creencia’ dice que las mutaciones geneticas hereditarias son muy bajas, menos del 5%. Que triste que la mayoria de las personas sufren enfermedades que son facilmente preventibles. Me encanto tu post. Gracias

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